Cinco cosas que no sabes sobre tu cepillo de dientes

Cinco cosas que no sabes sobre tu cepillo de dientes

No sólo se trata de cepillarse los dientes tres veces al día -o después de cada comida- para tener una buena higiene bucal. El instrumento para limpiar la boca y los hábitos en el baño también juega un papel muy importante a la hora de mantener una boca sana.

Hoy en nuestro blog, y siempre con el objeto de ayudarte a cuidar y mantener una salud dental perfecta, queremos compartir con vosotros estas cinco cosas a tener en cuenta acerca de tu cepillo de dientes, y que quizás no todo el mundo conoce:

Hogar de microorganismos

En la cavidad oral albergan cientos de distintos microorganismos que se pueden transferir al cepillo de dientes durante el uso. Algunos de ellos serían estafilococos, bacterias coliformes, pseudomonas, levadura, bacteria intestina y gérmenes fecales.

La mayoría de los cepillos se guardan en los baños, que hace que estén expuestos a microrganismos intestinales.

Del inodoro al cepillo

¿Puede la bacteria del inodoro saltar al cepillo?. Aunque parezca increíble, la respuesta es .

Esto sucede cuando la persona, después de ir al baño no se lava las manos antes de manipular el cepillo. Incluso, puede ocurrir si no se limpia bien las manos. Aunque la responsabilidad de tener unas cerdas libres de bacteria no reside sólo en el usuario. Puede haber estos microorganismos antes de comprarlos o de retirar el cepillo del empaque.

Lugar de descanso

La Asociación Estadounidense Dental recomienda que el cepillo no se guarde en un contenedor cerrado o que se cubra. Esto se debe a que un ambiente húmedo es más propenso para el crecimiento de microorganismos.

Los especialistas sugieren guardar los cepillos en forma vertical y -de ser posible- dejarlos secar hasta el siguiente uso.

Limpiar al que limpia

A fin de asegurar una buena limpieza bucal -y evitar que a la boca salten microorganismos de otras partes-, se recomienda enjuagar a fondo los cepillos con agua potable después del cepillado. Esto permitirá retirar todos los restos de pasta de dientes y de comida que queden atrapado entre las cerdas.

No obstante, los cepillos, por muy bien cuidados que estén, tienen un período de vida útil, que puede variar entre los tres y cuatro meses o cuando las cerdas se deshilachan.

Cuatro consejos

Con el objeto de evitar problemas de salud y mantener una buena higiene bucal:

  • Utilizar enjuague bucal antibacterial antes del cepillado.
  • Limpiarse la boca con regularidad (sobre todo si existen enfermedades periodontales).
  • Siempre lavarse las manos después de utilizar el inodoro y antes de agarrar el cepillo.
  • Jamás compartir el cepillo de dientes (aunque parezca una obviedad, es un error más común de lo que todos pensamos)