Consejos para una buena limpieza dental durante tu tratamiento de ortodoncia

Consejos para una buena limpieza dental durante tu tratamiento de ortodoncia

Durante un tratamiento de ortodoncia, la limpieza habitual y diario con nuestro cepillo se complica, pero no es imposible. Los brackets impiden al cepillo llegar con más facilidad a la unión entre la encía y la corona del diente, lugar donde se produce mayor acumulación de placa bacteriana. A continuación, te explicamos algunas técnicas y claves para mantener una buena higiene dental durante tu tratamiento de ortodoncia.

Cerdas suaves para tu cepillo habitual. Con un tratamiento de ortodoncia tendrás mayor sensibilidad en tus encías. Es importante que te hagas con un cepillo de cerdas suaves, además de un tamaño y forma que se adapte mejor a tu boca y poder alcanzar a las zonas más difíciles. Con este cepillo, no olvides limpiar tu lengua para evitar la halitosis.

Hazte con un cepillo interdentalPara una correcta limpieza con ortodoncia se recomienda, además de tu cepillo habitual, el uso de un cepillo interdental para llegar fácilmente a aquellas zonas inaccesibles por los brackets. Introduce el cepillo interdental por la parte de atrás del alambre, entre dos brackets, y repite el proceso por toda la boca.

Cambia tu cepillo cada mes. Normalmente, los brackets provocan que las cerdas se deshilachen y desgasten con mayor facilidad, por lo que tendrás que cambiarlo cada mes o, al menos, cada dos meses.

Retira los elásticos o partes extraíbles de tu aparato de ortodoncia. Si tu tratamiento de ortodoncia incorpora elásticos retíralos o cámbialos antes del cepillado. Si por el contrario, el aparato contiene alguna parte extraíble, deberás limpiarlo por separado con precisión y cuidado.

Usa una pasta de dientes con fluoruro. Los brackets suelen provocar mayor sensibilidad en nuestras encías por lo que es recomendable usar un dentífrico con fluoruro para minimizar tus encías, fortalecer tus dientes y eliminar por completo la placa bacteriana.

Dedícale más de 2 minutos al cepillado. Si por regla general, los odontólogos aconsejan dedicar de 2 a 3 minutos en tu cepillado diario, con los brackets tendrás que dedicarle más tiempo y tener más paciencia. Sé preciso con el cepillo interproximal y presta atención a la superficie y alrededores de cada brackets, que es donde mayor acumulación de placa hay.

Usa hilo dental con cuidado y precisión. Tras cepillarte los dientes, tómate un buen rato en el uso de hilo dental, ya que los residuos de los alimentos suelen quedar atrapados en los brackets y con ello la placa bacteriana. Utiliza un movimiento de sierra muy suave en cada bracket.

Un irrigador bucal es un buen complemento para tu limpieza. Prueba usar un irrigador bucal para limpiarte entre los dientes con chorros de agua a presión sobre los dientes y las encías, siempre que tu odontólogo te lo recomiende. Esta técnica de limpieza sirve para arrastrar la placa bacteriana, eliminar los residuos de alimentos que queden entre los dientes y estimular las encías. Es una técnica que no sustituye al cepillado, pero sí lo complementa.

No olvides terminar con un buen colutorio. Haz gárgaras con el enjuague bucal. Se recomienda mantenerlo en la boca y removerlo bien hasta 30 segundos, posteriormente, vuelve a enjuagarte la boca con agua y expúlsalo. Un buen colutorio, además de ayudarte a rematar la buena limpieza dental, tendrá una acción calmante, desinfectante y protectora de tus encías.

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