Las claves de un cepillado dental perfecto

Las claves de un cepillado dental perfecto

Mantener una correcta salud dental se consigue visitando al dentista una vez al año como mínimo y siguiendo las 7 claves imprescindibles para un cepillado dental perfecto diario. Teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones de nuestros expertos odontólogos a la hora de cepillarse los dientes, evitaremos posibles problemas dentales y disfrutarás de una correcta higiene bucal.

En Doctores Jiménez, llevamos más de 30 años cuidando de ti y tu higiene dental, por eso te ofrecemos y facilitamos estas 7 claves que te ayudarán a mantener una boca sana y perfecta.

1. Cepillarse tres veces al día

Hay que realizar un buen cepillado después de cada comida para eliminar los restos de alimentos y la placa bacteriana, evitando así que se acumule sarro a causa de la masticación y que éste pueda causar problemas bucales a largo plazo. Todos los cepillados dentales son importantes, pero sin duda, el de la noche no debe faltar, así se conseguirá que mientras se duerme la boca esté sana y libre de infecciones.

2. Siempre el mismo recorrido en el cepillado

Existe una manera adecuada de usar el cepillo de dientes para no dañar la boca. Hay que colocar el cabezal del cepillo en posición horizontal sobre la encía superior, con una inclinación de 45º sobre los dientes. Así se podrán realizar correctos movimientos verticales de arriba a abajo y viceversa cubriendo la encía, el diente y la unión de ambos. (Los movimientos horizontales pueden dañar las encías).

En la zona de masticación el cepillado dental debe hacerse en sentido horizontal y con movimientos cortos de atrás a delante. Lo correcto es llevar a cabo movimientos pequeños de vibración o circulares, sin aplicar mucha presión con el mango, para que los filamentos del cepillo no se desplacen bruscamente de su trayectoria y dañen la encía. En los dientes anteriores, por la cara lingual, se debe realizar con el cepillo colocado verticalmente.

3. No sólo cepillar los dientes

Hay que tener en cuenta que también hay que cepillar la lengua y las mejillas. En el caso de la lengua, cepillar desde atrás hacia delante para arrastrar restos de comida, células descamadas, mucosidades, bacterias, etcétera, ayudando así a prevenir la placa bacteriana que causa el mal aliento. El cepillado dental debe durar aproximadamente 3 minutos y terminar con un enjuague suave para eliminar los restos.

4. Estado del cepillo

  • Antes de cepillar: Conviene utilizar un cepillo suave y adecuado a cada tipo de encía, con las puntas de las cerdas redondeadas y una cabeza pequeña para llegar a todas las zonas, así se adaptan mejor a la anatomía dental y no son abrasivos.
  • Después del cepillado: Una vez terminado el cepillado, hay que lavar y secar bien el cepillo de dientes, conviene guardarlo en un lugar seco y no junto a otros cepillos para que no se llenen de bacterias.

El cepillo dental hay que cambiarlo cada 3 o 4 meses ya que si se desgasta su uso no tiene efecto. También hay que cambiarlo si se ha estado enfermo, una vez recuperado y evitar así que haya restos del virus en el cepillo. Ante todo, nunca hay que compartir el cepillo de dientes con nadie, es un objeto intransferible.

5. Complementar el cepillado con enjuague bucal e hilo dental

Al menos una vez al día. Hay que saber utilizar adecuadamente el hilo dental, usar un trozo de unos 30 cm para pasarlo entre los espacios interdentales despacio para remover y sacar la placa formada. Hay que realizar los movimientos con cuidado evitando dañar las encías llegando a lugares más difíciles de alcanzar.

6. Controlar el consumo de alimentos azucarados

Y cuando se coman, cepillarse los dientes para evitar posibles caries. Así como productos muy fríos o calientes que puedan causar daños en las encías.

7. Sangrado

Si durante el cepillado dental se nota un sangrado de encías o dolores bucales, lo mejor es consultar a un odontólogo para evitar posibles enfermedades periodontales y atajar problemas que afecten a la correcta salud bucodental.

Diez pasos para el cepillado perfecto

Diez pasos para el cepillado perfecto

Los dentistas suelen recomendar utilizar el trío infalible: cepillo de dientes, hilo dental y enjuague bucal. Lo que muchos no saben es cuál sería el orden correcto para nuestra salud bucal, además de una serie de pautas y pasos que son altamente recomendables para mantener nuestra boca siempre sana y perfecta:

Paso 1 – Lávate bien las manos y las uñas con agua y jabón

Después debes hacerte un enjuague con agua para eliminar los restos de comida, ya que esta acción reduce la posibilidad de que la comida se pegue entre las cerdas del cepillo.

Paso 2 – Elige bien tu cepillo de dientes

El principal elemento que define la calidad de un cepillo es el grado de suavidad y la cantidad de cerdas. Opta por los suaves con por lo menos cinco mil cerdas. Recuerda cambiar el cepillo cada dos o tres meses.

Paso 3 – Ajusta tu técnica de cepillado

Haz movimientos vibratorios circulares con una inclinación de 45 grados sobre la superficie de los dientes. La mitad de las cerdas de los cepillos estarán cubriendo la superficie del diente y la otra mitad, las encías. Por lo tanto, es posible alcanzar el surco gingival, una región donde más se acumula la suciedad. Estos pequeños movimientos vibratorios circulares deben realizarse al menos 10 veces en cada lado del diente – el exterior y el interior.

Paso 4 – Echa la cantidad adecuada de pasta

Recuerda que el gel dentífrico no puede ser abrasivo y se debe utilizar en pequeñas cantidades. Los niños con hasta siete años se deben cepillar los dientes con una pasta no abrasiva y sin flúor.

Paso 5 – El hilo dental no siempre ayuda

La seda es un poderoso aliado para la prevención de las enfermedades orales, sin embargo, algunas regiones entre los dientes son más cóncavas, lo que no garantiza una remoción completa de los restos de comida con el hilo dental. Se recomienda utilizarlo en las regiones entre los dientes donde el contacto es muy apretado.

Paso 6 – ¿Tiene un cepillo interdental?

Solamente los cepillos interdentales alcanzan los espacios irregulares entre los dientes. Inserta la punta del cepillo interdental entre dos dientes en un ángulo hacia las encías. Recuerda hacer esto con cuidado. No hay necesidad de hacer movimientos de ida y vuelta, sólo hay que poner y quitar el cepillo y la limpieza ya está completa.

Paso 7 – Improvisa cuando no tengas el cepillo de dientes

Para complementar el cepillado durante el día, especialmente cuando estás lejos de un baño, utiliza un cepillo unipenacho que permite remover la acumulación de biofilm oral de las áreas principales, conocidas como los márgenes gingivales. No hay necesidad de enjuagarse la boca o usar pasta de dientes. Este cepillo se puede utilizar en cualquier momento como auxiliar del cepillado normal.

Paso 8 – No te olvides de la lengua

Limpiarla también debe formar parte de una higiene bucal perfecta, sobre todo para evitar la halitosis. El mal aliento está vinculado con la presencia de un tipo de placa formada en la lengua. Para evitar este problema, límpiala todos los días. Puedes usar un limpiador lingual de plástico, que elimina la suciedad sin lastimarte la lengua o provocarte ganas de vomitar.

Paso 9 – Cuidado al usar enjuagues bucales

El uso de antisépticos debe ser recomendado por el dentista. Hacerse un buen cepillado, con el uso del hilo dental y limpiadores interdentales y de la lengua son los mejores métodos para prevenir las enfermedades orales.

Paso 10 – El cepillo también necesita cuidados

Limpia el cepillo con agua corriente. Dale unos golpecitos en la palma de la mano. También se puede echar unas pocas gotas de antiséptico oral. Recuerda que la cabeza del cepillo merece una atención especial. Antes del próximo cepillado, lava bien tu cepillo y enjuágalo una vez más con agua corriente para eliminar los residuos del desinfectante.