Cómo cuidar los dientes de leche de nuestros hijos

Cómo cuidar los dientes de leche de nuestros hijos

Los dientes de leche son muy importantes en el desarrollo infantil, por lo que es imprescindible cuidarlos bien. ¿Qué papel desempeñan? ¿Qué se debe hacer para mantenerlos sanos? ¿Cuál es la mejor técnica de cepillado para los bebés? ¿Cómo puedo hacer que los niños desarrollen un hábito de higiene bucal adecuado desde temprano? Encuentra todas las respuestas a estas preguntas en este artículo.

¿Sabías que….?

Los humanos desarrollan dos denticiones a lo largo de su vida. La primera se conoce comúnmente como “dientes de leche” y aparece entre los seis meses y los dos años y medio. Esta dentición es temporal y está compuesta por 20 piezas:

  • 8 incisivos
  • 4 caninos
  • 8 molares

Aunque no se conservan durante demasiado tiempo, los dientes de leche son vitales para el desarrollo del niño, ya que contribuyen al desarrollo del lenguaje, a la alineación de la dentadura definitiva y a la masticación.

¿Son frágiles los dientes de leche?

Los dientes de leche son más pequeños y más gruesos que los definitivos. El esmalte y la dentina son más finos y están menos mineralizados, por lo que son más vulnerables ante la caries.

Por este motivo, es muy importante mantener un cuidado adecuado de los dientes de leche de los niños y enseñarles los principios de una dieta sana.

El consumo de alimentos con alto contenido en azúcar, no cepillarse los dientes lo suficiente y no visitar al dentista con la frecuencia necesaria favorece la aparición de problemas bucales, e incluso de caries durante la adolescencia.

Algunos consejos y recomendaciones para cuidar los dientes de leche de nuestros hijos

La rutina de limpieza es imprescindible para mantener una buena salud bucodental. Sigue estos consejos para evitar la formación de caries en los dientes de tus hijos:

  • Empieza por cepillar las encías de tu bebé con un cepillo de dientes suave durante el baño, o deja que lo haga él mismo siempre que lo vigiles tú. Esto convertirá el cepillado de los dientes en parte de la rutina de limpieza.
  • Los niños de menos de tres años pueden usar un poquito de dentífrico familiar que contenga un mínimo de 1.000 partes por millón de flúor. Las pastas de dientes con menos flúor no resultan eficaces contra la caries. Los niños de entre tres y seis años deben utilizar una cantidad de pasta del tamaño de un guisante y que contenga entre 1.350 y 1.500 ppm de flúor. Puedes buscar esta información en el envase de tu dentífrico o consultar a tu dentista.
  • Ten cuidado de que el niño no se trague la pasta ni la chupe del tubo.
  • Cepíllale los dientes al niño al menos dos minutos dos veces al día, una de ellas antes de irse a la cama y la otra en algún momento a lo largo del día. Enséñales a escupir el exceso de pasta en vez de enjuagarse con mucha agua.
  • Hasta los siete u ocho años, vigila a los niños mientras se cepillan los dientes, ya sea cepillándoles tú u observándoles mientras lo hacen ellos mismos. A partir de los siete u ocho años los niños deben ser capaces de cepillarse los dientes solos, aunque no está de más observarles de vez en cuando para asegurarse de que lo están haciendo bien y durante no menos de dos minutos.

Las caries las causa el ácido creado por las bacterias que se encuentran en la boca. Este ácido ataca el esmalte y puede causar pequeñas manchas blancas que, aunque son diminutas, se notan a simple vista. Una buena forma de inspeccionar los dientes de los niños en busca de signos de caries antes de su primera revisión de salud bucodental es visitar al dentista, al pediatra o al médico de cabecera.

Los dientes de leche se empiezan a caer a los 5 o 6 años, y el proceso dura hasta los 10 u 11. A partir de los 6 años comienza a aparecer la segunda dentición y es recomendable adoptar nuevos hábitos de higiene bucodental.

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Todo lo que hay que saber sobre los empastes en los dientes de leche de los niños

Todo lo que hay que saber sobre los empastes en los dientes de leche de los niños

Los dientes y muelas de leche, igual que los definitivos, tienen una serie de funciones que cumplir: masticar (incidir, cortar, moler), servir de apoyo en la pronunciación de ciertos sonidos, y también una función social, pues intervienen en la sonrisa, en la autoestima.

Seguramente será injusto pero cuando en la fila del colegio vemos que un niño tiene los dientes negros no nos causa muy buena impresión. Finalmente, los dientes de leche están guardando el espacio que necesitarán los definitivos.

Qué hacer si aparece una caries en los dientes de leche

Cuando a un diente de leche le sale una caries no sólo se puede sino que se debe arreglar, en la medida de lo posible. Empastar un diente consiste en eliminar el tejido en mal estado y sustituirlo por un material artificial que permita al diente seguir realizando su función. Es sorprendente cómo el tejido más duro que existe en el organismo, mucho más que los huesos, se queda con la misma consistencia blanda y pegajosa que tiene la miga de pan cuando es atacado por las bacterias.

Después de limpiar colocamos un material artificial en estado deformable (como plastilina) y que quede endurecido en ese hueco que hemos limpiado previamente. Normalmente endurecen gracias a la luz emitida por una lámpara especial.

Cómo se empasta un diente de leche

La técnica utilizada variará dependiendo de cuánto diente se ha perdido y de la edad  y colaboración del pequeño paciente. En niños muy pequeños se realizan técnicas que la OMS reconoce como ART o (TRA en español, ‘técnicas de restauración atraumática’), que consiste en limpiar con un instrumento muy pequeño llamado cucharilla, sin turbina (‘torno’), y sin anestesia porque limpiando manualmente nos evitamos todas las molestias que implica la utilización de instrumental rotatorio. Es decir, ‘rascamos’ el tejido en mal estado y no es necesario ni la anestesia, ni el torno ni sprays con agua, cosas que incomodan mucho a los niños pequeños.

Colocamos un material a base de cemento de vidrio, que tiene la ventaja de que libera flúor en los límites entre empaste y diente y dificulta así que salga una nueva caries alrededor del empaste. Pero nunca puede considerarse que estas restauraciones sean definitivas. Ayudan a disminuir el progreso de la caries, pero no restituyen la anatomía ni la estética,cosa que sí se puede conseguir en niños mayores.

En niños mayores sí hay que anestesiar porque vamos a entrar en zonas de la muela ya más profundas. Vamos a intentar limpiar mucho mejor, necesitamos más tiempo de trabajo y mejores condiciones. El material empleado normalmente es composite, que se inserta por capas en el interior del diente y cada capa se endurece con la lámpara por separado.

En cualquiera de los casos un diente con caries o un diente empastado son factores de riesgo para caries futuras. Es imprescindible una visita al dentista cada 6 meses para asegurarnos de que no vayan a salir caries. Cuanto antes salen, peor pronóstico tienen.

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¿A qué edad se empiezan a caer los dientes de leche del niño?

¿A qué edad se empiezan a caer los dientes de leche del niño?

Los primeros dientes temporales en caer son precisamente los primeros que le salieron, es decir, los incisivos inferiores (los últimos, los segundos molares superiores).

A los 6 años sale la primera muela definitiva, justo por detrás de las de leche (como ésta no hace caer a ningún diente, suele pasar desapercibida).

A los 6 años empiezan a caer los primeros dientes de leche. Si es niña, probablemente ocurra antes, sobre los 5 años.

Progresivamente le irán saliendo las restantes piezas permanentes (32 en total), hasta los 12 años de edad.

A esta edad debe cepillarse los dientes solo, aunque conviene hacer un “repaso” paterno en el cepillado nocturno para llegar bien a las muelas definitivas, al menos hasta los 8 años.

Las piezas dentales tienen cien superficies y un niño sin ayuda no puede limpiarse bien ni la tercera parte de ellas”, argumenta Camila Palma.

Algunos expertos dicen que un niño está listo para cepillarse solo cuando es capaz de hacerse el nudo del zapato.

Ya puede utilizar pasta de dientes de adulto porque no se la tragará. Consulta al odontopediatra si debe usar algún colutorio.

Y recuerda:

El picoteo continuo está desaconsejado. Ten presente que la persistencia de azúcar en los dientes es más peligrosa que la cantidad.

Evita que ingiera azúcares a deshoras y dile que se cepille o al menos que se enjuague la boca cuando los tome.

 

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